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  • EVOLUCIÓN EN SISTEMAS DE PREIMPRESIÓN

    Publicado por: Antonio Gómez , 06/04/2013 Leido ( 424 ) veces.

    Desde mi llegada a las Artes Gráficas, todo ha sido un mundo de innovación y nuevos retos. Mis inicios fueron con la linotipia...


  • Desde mi llegada a las Artes Gráficas, todo ha sido un mundo de innovación y nuevos retos. Mis inicios fueron con la linotipia.

    La Linotipia
    El operador, pulsando una tecla de un aparato similar a una máquina de escribir seleccionaba un carácter tipográfico determinado, y automáticamente la matriz o molde de la letra particular quedaba libre y salía de un depósito que se situaba en lo alto de la máquina.
    Teclado de la linotipia: El primer elemento que encontramos es el teclado, que tenía 91 teclas, 90 para letras y 1 para el espacio. Este teclado estaba unido con un almacén, donde estaban los caracteres que quisiéramos reproducir. Este almacén podía contener hasta 1.500 matrices, y cada teclado podía estar unido a 4 almacenes. Una vez que las matrices habían servido de molde para este fin, se recogían y se trasladaban, nuevamente a un receptáculo superior de donde habían salido inicialmente, distribuyéndose automáticamente en los cajetines que les correspondiesen y quedaban así dispuestas una vez más para descender al pulsar sobre el teclado. De este modo, se iban componiendo las líneas de caracteres de imprenta con el metal fundido, hasta que el original entero quedaba acabado.
    Las matrices: Son pequeñas piezas de latón con forma de “V” que podían tener en su interior dos tipos de letras: 1 negrita o cursiva y otra letra normal. Sobre la matriz se volcaba el plomo que, una vez frío, nos daba la línea confeccionada. Una barra permitía que las matrices fueran devueltas al almacén una vez utilizadas.
    El crisol: Permite fundir el plomo y el molde recibe los caracteres, llega el plomo líquido y crea el lingote que, tras reposar, queda frío y duro. Dicho molde descendía a un centro común, en donde dicha letra, seguida de otras, formaban las palabras y espaciados del texto. Cuando una línea, formada por estas matrices, se completaba, pasaba automáticamente a una caja de fundición, donde entraba metal fundido y formaba un lingote que constituía una línea de caracteres de imprenta.
    La linotipia supuso un hito en la historia de la impresión. La máquina, parecida a las de escribir, permitía componer de forma automatizada los textos.

    La Fotocomposición
    Esta servidumbre, que frenaba su desarrollo, impulsó las investigaciones destinadas a componer mediante fotografías de las letras, lo que da como resultado el nacimiento de la fotocomposición.
    En los años 50 comienza la comercialización de la máquina de fotocomposición.
    Se trata de la utilización de tubo de rayos catódicos o del láser, los cuales están cada día más difundidos. En ella, no existe una matriz, sino que es el rayo de luz el que, oportunamente guiado, produce el diseño del carácter sobre la película o el papel a impresionar.
    La fotocomposición asumió gran importancia en la renovación de las técnicas de composición, hasta el punto de modificar radicalmente la organización del proceso productivo; dio lugar a un acercamiento al sistema digital por medio del ordenador, de manera que comenzaron a utilizarse monitores para componer los tipos. En principio, este método fue muy apreciado por los profesionales, ya que marcaron el cambio del plomo a la era digital. Sin embargo, estos sistemas se volvieron obsoletos por tres razones:
    1. No permitían ver en pantalla lo que se iba a obtener por el dispositivo de salida –impresora o filmadora–, lo que obligaba a forzar la imaginación interpretando el complejo conjunto de parámetros y códigos de composición.
    2. Eran sistemas cerrados y sólo se podía intercambiar información con equipos de la misma marca.
    3. No servían para la integración de texto y de la imagen.

    La Autoedición en sistemas Apple Macintosh
    Se trataba de crear todo el proceso para la impresión, desde un mismo equipo, juntando por un lado, el ordenador personal y periférico de salida (impresora o dispositivo multifuncional) y por el otro un programa para maquetación de páginas. Todo ello combinado en un sistema informático de tratamiento gráfico.
    Antes de la invención de la autoedición producir publicaciones de cualquier tipo, era un proceso que consumía mucho tiempo y requería del trabajador ciertas habilidades. A través del nacimiento del ordenador personal en el que se instala uno o más programas informáticos, se incluyen las características para especificar el diseño de la publicación: tipografía, compaginación de imágenes y gráficos, etc.
    Los programas contienen controles para especificar de forma numérica y visual espaciado entre caracteres, familias y estilos de letras, herramientas de transformación de objetos, aplicación de color, etc. Permiten especificar elementos comunes a todas las páginas de un documento ahorrando tiempo y errores, y lo que es más importante, producen la separación del color de forma automática y controlada mediante controles específicos de preimpresión.
    Los resultados en la creación de las páginas tienen la posibilidad de obtenerse impresas de forma precisa en una impresora, que tiene la capacidad por mediación de un lenguaje que incorporan llamado “Postscript” de interpretar todas las especificaciones que tiene la página, en a lo referido a tipografía, imágenes, ilustraciones y color.
    Una mención especial requiere la tipografía, que debe verse en pantalla e imprimirse con total perfección en los dispositivos de salida impresoras y filmadoras, para este fin existen programas que se instalan en el ordenador los cuales generan automáticamente cualquier tamaño de fuente o tipo de letra a partir de su contorno, convirtiendo las especificaciones del contorno tipográfico en formato de imagen en mapa de bits digitales, de forma que se puedan representar en pantalla en cualquier tamaño.
    Los usuarios disponen en la página, texto, gráficos, fotos y otros elementos visuales creando maquetas, mediante el empleo de un software para autoedición. Algunos de ellos son: PageMaker, QuarkXPress, Adobe InDesign, el software libre Scribus, Microsoft Publisher o Apple Pages y, en alguna extensión, cualquier software gráfico o procesador de texto que combine texto editable con imágenes.
    La compañía Adobe contribuyó esencialmente con la creación del Adobe Type Manager (ATM) una utilidad que evitaba el mal efecto visual del escalonamiento de los tipos cuando se ampliaban y que posibilitaba hacerte una idea más precisa del aspecto final y la estandarización del lenguaje de descripción de página PostScript que dibujaba los diferentes tipos utilizando curvas Bezier con el fin de obtener una mejor imagen impresa. Muchos diseñadores utilizaban esta tecnología para reproducir la tipografía clásica y otros para experimentar nuevas formas de expresión.
    MacPublisher fue el primer programa de autoedición para el Apple Macintosh, introducido en 1984, el mismo año que de Apple introdujo el Macintosh. Programas rivales en la autoedición como Ready, Set, Go! y PageMaker de Aldus no llegaron hasta un año más tarde, cuando Apple entregó el Macintosh de 512K.
    Sin lugar a dudas el motivo fundamental que desencadenó la fiebre por el uso y conocimiento de la tipografía fue la aparición en 1984 del ordenador personal de Apple Macintosh. Si bien IBM lanzó su modelo de ordenador personal (PC) al comienzo de los años 80, fue el ordenador presentado por Apple el que con su interfaz gráfico y facilidad de uso posibilitó, junto con los programas PageMaker y QuarkXPress, el nacimiento del concepto de autoedición.
    Pronto los diseñadores descubrieron las posibilidades de este sistema en cuanto a rapidez, economía y posibilidades de control y su uso se extendió rápidamente al mismo tiempo que aparecían nuevos periféricos como el escáner que posibilitaban la introducción de los distintos elementos del diseño en el nuevo flujo de trabajo digital. Asimismo, la industria gráfica se tuvo que adaptar rápidamente para la nueva era lo que significó que en un corto período de unos diez años la revolución digital se consolidó plenamente.
    Todos estos cambios nos han permitido al sector de la Comunicación en agilidad a la forma de trabajar que nada tiene que ver a mis inicios.
    Con las máquinas y programas con los que disponemos podemos poner en marcha cualquier idea.
    Damos forma y hacemos realidad la identidad y corporativismo de nuestos clientes, dándole un nuevo impulso a su marca, para así tener mejor implantación en el mercado.
    Evolucionamos con las últimas tendencias en diseño y comunicación, ofreciendo soluciones innovadoras adaptadas a las necesidades de los clientes.
    Recogemos impresiones y las traducimos en formas de expresión, con independencia de cuál sea el soporte que las contenga: folletos, carteles, catálogos, memorias, revistas, libros de edición, de arte, CD, páginas web, publicaciones digitales...
    La diversidad de empresas e instituciones para las que hemos trabajado nos ha dotado de la flexibilidad necesaria para acometer los más diversos proyectos, y también nos ha permitido entender que diferentes clientes tienen diferentes necesidades; es por ello que cada proyecto se atiende de una manera personalizada.

    Diseño Web
    Diseñamos y realizamos todo tipo de páginas web, analizamos su proyecto y le asesoramos para ofrecerle los diseños y soluciones que mejor se adapten a las necesidades de su negocio:
    Blogs y portfolios.
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    Hoy toda empresa quiere tener presencia notaria en Internet. Una página web corporativa hace que esto sea factible. Hace que sus clientes tengan un contacto más cercano con la información de su empresa, sus productos y promociones.
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    Esté donde esté siempre buscamos la solución adecuada que se adapte mejor a sus necesidades.
    El diseño web es una actividad que consiste en la planificación, diseño e implementación de sitios web y páginas web. No es solo una aplicación del diseño convencional sobre Internet, ya que requiere tener en cuenta cuestiones tales como navegabilidad, interactividad, usabilidad, y la interacción de medios como el audio, texto, imagen y vídeo.

    Antonio Gómez
    Director de Gráficas 4, S. A.
    antonio.gomez@graficas4.net
    www.graficas4.net








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